El mecanismo de acción biológica de terapia DEBUSSY descansa en el estímulo de los intercambios metabólicos intracelulares que reactivan la micro circulación, la actividad energética y la multiplicación normal de las células isquémicas del tejido afectado.

 Esta terapia está destinada al órgano afectado con lógica curativa, sin efectos secundarios, contrariamente a ciertos antiinflamatorios y analgésicos que sólo tratan los síntomas.

 La fuera de la aspiración alterna permite dar un masaje activo, romper las cadenas lipídicas, reactivar la circulación sanguínea y descongestionar los tejidos. A nivel molecular, la radiación proyectada sobre los tejidos biológicos tiene un efecto de oscilación molecular y un efecto térmico: disocia una parte del oxígeno molecular en oxígeno monoatómico activo. La radiación por infrarrojo es captada por la sangre, las moléculas de agua y el oxígeno.

 A nivel de la reacción bioquímica a la radiación, se observa el impacto en el tránsito de iones k+ - Na+ a través de las membranas celulares, una mayor producción de foto productos como las prostaglandinas, la formación de ATP y un estímulo de la oxidorreducción de los principales sistemas enzimáticos de la biosíntesis.

 Esto se traduce por:

-     Apertura de las membranas celulares.

-     Restauración de los intercambios metabólicos celulares afectados (restablecimiento de la célula de su estado de isquemia)

-     Estimulación de la mitosis (la producción celular).

La radiación por infrarrojos penetra profundamente en los tejidos.

Estimula la circulación sanguínea, el metabolismo de la célula y de la membrana celular y también activa los factores neurohormonales y el sistema inmunitario.

 La piel, el tejido subcutáneo y los músculos absorben entre el 20% y el 30% de la radiación. Los tejdios óseos alrededor del 50% y los órganos parenquimatosos absorben el resto de las radiaciones.